Enheduanna, poeta y sacerdotisa
Les quiero compartir la fascinante historia de Enheduanna, una pionera en la literatura y poesía de la antigua Mesopotamia. Nacida en el siglo XXIII a. de C., fue una princesa, poeta y suma sacerdotisa en Sumeria. Como hija del rey Sargón I de Acad, su vida y obra representan un tesoro histórico para conocer.
Enheduanna puede ser considerara como la autora de la primera obra literaria de la historia, escrita en tablas de arcilla. Su legado incluye himnos dedicados a la diosa Inanna, que reflejan la conexión entre lo espiritual y lo poético. Su obra destaca no solo por su antigüedad, sino también por el hecho de que, en una época donde la autoría era anónima, ella firmó sus escritos, marcando un hito en la literatura.
En el libro Los hijos de los días de Eduardo Galeano se hace referencia a Enheduanna:
"Y Enheduanna vivió en el reino donde se inventó la escritura, ahora llamado Irak, ella fue la primera escritora, la primera mujer que firmó sus palabras, y fue también la primera mujer que dictó leyes, y fue astrónoma, sabia en estrellas, y sufrió pena de exilio, y escribiendo cantó a la diosa Inanna, la luna, su protectora, y celebró la dicha de escribir, que es una fiesta, como alumbrar, dar nacimiento, concebir el mundo."
La poesía de Enheduanna trasciende lo tangible, capturando lo arcano y lo divino, y su historia es una poderosa muestra de cómo las mujeres han contribuido significativamente a la cultura literaria desde tiempos inmemoriales.
Les dejo aquí un poema de ella, un canto a la diosa Inanna:
Oh, mi Señora
Bienamada del Cielo,
he dicho tu furia con verdad,
Ahora que su sacerdotisa
ha regresado a su lugar,
el corazón de Inanna se restaura.
El día es auspicioso,
la sacerdotisa está vestida
en hermosas túnicas,
en femenina belleza,
como en la luz de la ascendente luna.
Los dioses han aparecido
en sus legítimos lugares,
el umbral del cielo exclama, ¡Salve!,
alabanza a la destructora dotada de poder,
a mi Señora envuelta en belleza.
Alabanza a Inanna.
Comentarios
Publicar un comentario